La mesoterapia
es el tratamiento de elección para la celulitis
difusa. Se obtiene una neta mejoría de la calidad de la piel
("piel de naranja"), una disminución importante
del volumen tisular, y una desaparición casi completa de la
pesadez e hinchazón de las piernas.
Los resultados son, sin embargo, parciales; de ahí la necesaria y aconsejable
asociación de otros tratamientos. Y no son nunca definitivos, debiendo
programar siempre un mantenimiento
Consiste en inyectar en
la dermis (justo por debajo de la piel) pequeñas cantidades de ciertos medicamentos homeopáticos
de reconocida eficacia para:
- Mejorar la oxigenacion tisular
- Activar la circulacion
Alterar la permeabilidad de las paredes celulares de
los adipositos y facilitar la liberación de su contenido graso.
Producir una combustión
local de las grasas.
La inyección se realiza a lo largo de los trayectos venosos
principales y en todas las áreas celulíticas, mediante
agujas muy cortas y finas, montadas sobre jeringas convencionales
o jeringas mecánicas, más o menos sofisticadas.
Al inicio son necesarias
diez o doce sesiones, con una frecuencia semanal. Completado este
protocolo inicial, se establecen sesiones de mantenimiento, más o menos espaciadas en el tiempo, según
la evolución.
En caso de sobrepeso, es estrictamente necesario asociar una dieta.
Asimismo resulta imprescindible
un programa de ejercicio físico
y tonificación muscular.
Es muy conveniente asociar
sesiones de masaje circulatorio y/o drenaje linfático manual.