Tratamiento
Duración
del tratamiento
La obesidad es un grave problema de salud
pública, que está adquiriendo
tintes epidémicos en las sociedades desarrolladas, y que representa
uno de los grandes retos médicos para el próximo siglo.
Es la segunda causa de muerte prevenible en los paises desarrollados,
por detrás
tan sólo de las enfermedades derivadas del consumo de tabaco. Es un
factor de riesgo añadido cuando existen ciertas patologías: cardíacas,
respiratorias, etc. Está asimismo en el origen o el agravamiento de
muchas patologías: artrosis, diabetes, varices, hernias, etc.
En la lucha contra la obesidad es fundamental el concepto de abordaje multifactorial
y a largo plazo: vida menos sedentaria, ejercicio físico, dieta equilibrada
eminentemente hipocalórica, y apoyo de la farmacoterapia; con un control
y seguimiento prolongados. Deben siempre rechazarse los tratamientos-relámpago
que pueden causar graves desequilibrios metabólicos.
Tratamiento
La dietética representa uno de los pilares básicos
en el tratamiento de la obesidad La dietoterapia debe permitir el
control del aporte energético. Existen infinidad de dietas.
Una dieta de adelgazamiento debe ser esencialmente hipocalórica, es
decir que aporte menos calorías de las que pudieran calcularse como
necesarias para la vida y actividades de un determinado paciente. Se fundamentan
en restricciones cuantitativas y/o cualitativas.
En lo relativo a su composición, las dietas más habituales son
las hipocalóricas equilibradas, es decir con un adecuado equilibrio
entre hidratos de carbono, grasas y proteínas, amén de minerales,
vitaminas y otros elementos esenciales; las dietas disociadas, en las que,
por ejemplo, cada día de la semana se consume un solo grupo de alimentos
(carnes, pescados, lácteos, verduras, etc), son asimismo dietas hipocalóricas
equilibradas. Son también muy eficaces las dietas hipocalóricas
hiperproteicas, que siempre deben realizarse bajo estricto control médico;
su efectividad se basa en que, amén de ser hipocalóricas y muy
fáciles de realizar, generan, por sí mismas, modificaciones metabólicas
efectivas en el control del apetito y en la reducción de los depósitos
grasos, sin modificación de la masa muscular.
Las dietas pueden ser, además, parcial o totalmente sustitutivas, si
se utilizan algunos o todos los alimentos en forma de preparados instantáneos.
La farmacoterapia moderna, siempre bajo el control de médicos cualificados,
representa un apoyo fundamental en los tratamientos de reducción ponderal:
desde la fitoterapia (plantas medicinales ) hasta la homeopatía. Es
muy importante, de forma complementaria realizar ejercicio de forma regular.
Duración del
tratamiento
Es
esencial comprender y aceptar el carácter
de cronicidad que, salvo excepciones,tiene la obesidad. Se sustenta
en aspectos genéticos y constitucionales, en modificaciones
de las conductas alimentarias, en la tendencia a un preocupante sedentarismo.
Sin embargo, por el momento, todos los autores coinciden en la necesidad
de establecer pautas terapéuticas a largo plazo; y controles
y seguimiento prolongado, aún después de haber conseguido
la reducción ponderal deseada.
Visto que el sobrepeso y la obesidad sobrepasan,
por sus consecuencias en la salud integral de las personas, el ámbito de lo puramente
estético, y que, en muchos casos, se corresponden con errores
en los hábitos, se hace preciso siempre el consejo higiénico-dietético
preventivo.
Cuando aparezcan habrá de recurrirse a la dietoterapia, la farmacoterapia
y otros tratamientos complementarios ( liposucción, fisioterapia, etc.)
*
Texto basado en documentos informativos de la SEMCC
(Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética)