La rinoplastia es la cirugía que modifica la forma de la
nariz, y es uno de los procedimientos quirúrgicos más
frecuentemente realizados en cirugía plástica. La rinoplastia
puede disminuir o aumentar el tamaño de la nariz, cambiar
la forma de la punta o del dorso, estrechar los orificios nasales
o cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior. También
corrige los problemas congénitos, los traumatismos y algunos
problemas respiratorios.
Si usted esta considerando la posibilidad de someterse a una rinoplastia,
obtendrá información
básica acerca de la cirugía, cuándo está indicada,
cómo se realiza y qué resultados se pueden esperar. Si no entiende
algo, consulte a su cirujano plástico.
¿Quién
es el candidato ideal para someterse
a una rinoplastia?
Los candidatos ideales para
someterse a una rinoplastia son aquellas personas que buscan una
mejoría, y no una perfección
absoluta, en su apariencia. Si usted posee un estado general de salud
bueno, tiene una estabilidad psicológica, y es realista en
sus expectativas, será un buen candidato. La rinoplastia mejorará su
apariencia y la confianza en uno mismo, pero no conseguirá que
nos parezcamos a otra persona o que nos traten de manera diferente.
Antes de decidir si se va a realizar una rinoplastia piense qué quiere
conseguir y discútalo con su cirujano plástico.La edad
también debe tenerse en cuenta y no es aconsejable realizarla
antes de los 18 años.
La cirugía
La rinoplastia se realiza siempre
en quirófano, dentro de
una clínica u hospital. Normalmente, se permanece en la clínica
la noche tras la cirugía, dándose el alta al día
siguiente.
La rinoplastia puede realizarse
bajo anestesia local más
sedación, o lo que es más frecuente, con anestesia
general, dependiendo de la complejidad de la cirugía y de
las preferencias de su cirujano. Si se realiza con anestesia local
más sedación, el paciente se siente relajado y la nariz
y sus alrededores están insensibles al dolor; con anestesia
general el paciente está dormido durante la operación.
Una rinoplastia suele durar
entre 1 y 2 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo. Durante la cirugía, la piel
de la nariz se separa de su soporte, compuesto por hueso y cartílago,
que es esculpido con la forma deseada. Finalmente la piel es redistribuida
sobre este nuevo soporte. Cuando se completa la cirugía, se
coloca una escayola de yeso u otro material, que ayudará a
mantener la nueva forma de la nariz. También se colocan tapones
nasales en ambos orificios para evitar el sangrado y estabilizar
el tabique nasal.
La vuelta a la normalidad
Tras la cirugía, y sobre todo, durante las primeras 24 horas,
puede sentir la cara hinchada, molestias sobre la nariz y dolor de
cabeza, que ceden con medicación. Debe permanecer tumbado
con la cabeza elevada durante el primer día (excepto para
ir al baño). Notará que el hinchazón y los hematomas
alrededor de los ojos aumentan hasta alcanzar un máximo a
los 2 ó 3 días. Aplicándose compresas frías
disminuirá la hinchazón y se encontrará mejor.
En cualquier caso, se sentirá mejor de lo que pueda parecer
por su aspecto. La mayoría de los hematomas y de la hinchazón
desaparecerán en unas 2 semanas (un mínimo hinchazón,
prácticamente sólo perceptible por su cirujano, podrá durar
unos meses). Es normal que durante los primeros días se produzca
un ligero sangrado por la nariz. No deberá sonarse la nariz
con fuerza durante una semana, más o menos, hasta que los
tejidos cicatricen. Si tiene tapones en la nariz, éstos serán
retirados en 1 ó 2 días, tras lo cual se encontrará mucho
mejor. Después de una semana, o diez dias se le retirará la
escayola.
La mayoría de los pacientes que se someten a una rinoplastia
se encuentran bien en 3 o 4 días, siendo capaces de volver
al trabajo o a los estudios en una semana o dos. Sin embargo, no
se deberán realizar algunas actividades hasta que no pasen
algunas semanas. Aunque su cirujano plástico le proporcionará instrucciones
concretas, algunas recomendaciones son: evite actividades extenuantes
(footing, natación, hacer flexiones,...) durante 2 a 3 semanas,
evite golpes en la nariz y tomar el sol durante 8 semanas, lávese
la cara y aplíquese maquillaje con cuidado. Puede volver a
colocarse lentillas tan pronto como quiera, pero si lleva gafas debe
tomar ciertas precauciones. Su cirujano plástico le irá viendo
durante los meses siguientes a la cirugía para ver la evolución.
Si tuviese alguna molestia entre visitas o alguna duda sobre lo que
debe o no hacer, no dude en llamarle.
¿Existen riesgos? ¿Hay garantías?
Cuando la rinoplastia es realizada
por un cirujano plástico
cualificado las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia.
No obstante, siempre existen posibilidades de complicaciones, como
infección, sangrado por la nariz o reacciones a la anestesia.
Se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las
instrucciones de su cirujano plástico, tanto antes como después
de la cirugía.No hay problemas relacionados con las cicatrices,
ya que las incisiones están en el interior de la nariz; incluso
en la rinoplastia abierta la cicatriz es imperceptible. Aproximadamente,
en 1 de cada 10 casos es preciso realizar una revisión quirúrgica
para corregir defectos menores. Esos casos son impredecibles y ocurren
incluso a los pacientes de los cirujanos plásticos con más
experiencia.
Los resultados
Durante los primeros días después de la cirugía,
cuando la cara está hinchada y con hematomas, es fácil
olvidarse de que nuestro aspecto va a mejorar y muchos pacientes
pueden sentirse algo deprimidos; es un sentimiento normal. Día
a día el aspecto mejora y el paciente comienza a sentirse
más contento. La mejoría es progresiva y gradual, aunque
un mínimo hinchazón puede mantenerse, sobre todo en
la punta, durante unos meses. El resultado definitivo se obtiene
en 1 año aproximadamente.
Resumen
La rinoplastia es la intervención quirúrgica que se
practica para corregir las deformidades de la nariz. Consiste, fundamentalmente,
en modificar las estructuras óseas y cartilaginosas nasales
para conseguir una nueva forma que mejore la armonía facial.
Cuando, además se corrige la desviación del tabique
nasal para mejorar la función respiratoria se denomina rinoseptoplastia.
La operación, que se realiza habitualmente bajo anestesia
general o, en casos seleccionados, con anestesia local y sedación,
comienza abordando la nariz a través de incisiones internas,
de tal forma que no hay ninguna cicatriz externa visible. El cirujano
corta y modela los huesos y cartílagos nasales para conseguir
la forma deseada. En algunas ocasiones se realizan, además,
unas incisiones en la base de los orificios nasales. Para ayudar
a dar forma o sostén a la pirámide nasal es frecuente
que se utilicen como injertos diferentes tejidos del propio paciente
(cartílago, hueso) o, más raramente, materiales sintéticos.
Después de la intervención, que suele durar dos horas
aproximadamente, se coloca un taponamiento nasal que se suele retirar
al día siguiente, excepto si se ha realizado una septoplastia
en cuyo caso se deja dos o tres días. Asimismo, se aplica
sobre la nariz una férula de escayola que se mantiene durante
una semana o diez dias.
Es habitual cierto edema postoperatorio
y la presencia de equímosis
(cardenales) que suelen ceder al cabo de dos semanas. La mayor parte
de los pacientes podrán reincorporarse a su vida normal en
unos 10 a 15 días.
No se puede emitir un juicio
sobre el resultado de una rinoplastia hasta que no hayan transcurrido
varios meses, incluso un año.
Este es el tiempo que precisan los tejidos para estabilizarse y las
cicatrices para realizar su proceso de maduración. La intención
de la rinoplastia es que la "nueva" nariz no llame la atención,
y se integre plenamente en el contexto general de la cara produciendo
un conjunto armónico y agradable, es decir, que no se detecte
que ha sido intervenida.
En alguna ocasión, ya sea por
graves alteraciones anatómicas
iniciales, por trastornos en la cicatrización de los tejidos,
por traumatismos postoperatorios, etc., no se consigue la perfección
del resultado (asimetrías, irregularidades en el contorno
nasal, etc. ) por lo que puede ser necesario un retoque quirúrgico
que en tal caso se realizará a partir de los seis meses.