
La implantación de nuevas técnicas de Medicina Estética retrasan o complementan los tratamientos quirúrgicos y, sobre todo, ayudan a mantener una imagen de lozanía
y de especial luminosidad, característica de la juventud
y muy necesaria en el mundo
laboral actual.
La aplicación de la toxina botulínica para la eliminación de las arrugas de expresión, el uso de los peelings químicos, la mesoterapia homeopática para combatir el envejecimiento facial y la celulitis, la eliminación de manchas y varices con despigmentantes y esclerosantes y los implantes de relleno para surcos y labios, combinado con la ingestión de cócteles vitamínicos y dietas especiales antioxidantes, consiguen, de la mano de los especialistas hábiles y, sobre todo cualificados, unos efectos absolutamente espectaculares.